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Artillería autopropulsada sobre Stug III. Proyectos experimentales españoles de posguerra.


Artillería autopropulsada sobre Stug III.
Proyectos experimentales españoles de posguerra.

Cañón autopropulsado Obús Reinosa 105/26 R-3 sobre StuG III (versión con cañón dispuesto a popa).
Fuente: Tanks rarities (el autor)

Tras el final de la Guerra Civil Española, las fuerzas armadas del bando vencedor intentaron actualizar el conjunto de sus recursos militares, que habían sobrevivido a conflicto. En materia de medios blindados y artilleros se pusieron en marcha toda una serie de programas de reconversión y modernización, de entre los más destacados se encontraban la conversión de los cañones de asalto StuG III en vehículos de artillería autopropulsada con el montaje de distintos tipos de piezas de 88 mm, 105 mm y 122 mm. Finalmente fueron abandonados en la década de 1950 con la llegada del más moderno y abundante material de origen norteamericano.
 
La España de 1939, salió de su devastadora guerra civil con sus recursos humanos y económicos agotados y su capacidad productiva casi completamente destruida. Esta situación no permitió a España participar en la Segunda Guerra mundial por lo que se declaró inicialmente como "no beligerante", aunque la afinidad del régimen de Franco con las potencias de Eje hizo que su colaboración se materializara en el envío de una unidad de voluntarios (División Azul) a combatir en el Frente Este, junto con el suministro de estratégicos recursos naturales como el Wolframio. El desarrollo posterior de la guerra hizo cambiar la postura oficial del régimen español a la neutralidad, aún así permaneció asilado políticamente de la mayoría de los estados, por lo que tuvo que emprender una política de autoabastecimiento o "autarquía".
 
Las fuerzas armadas españolas que terminaron el conflicto fueron parcialmente desmovilizadas y reorganizadas, apreciándose un gran desgaste y obsolescencia en el material y un gran agotamiento en la moral combativa de las tropas. 
 
Los medios blindados con los que contaba España en la inmediata posguerra consistían en 665 vehículos de todo tipo. Los blindados de ruedas (principalmente unos 80 Chevrolet 37, BA-6 y UNL 35 ex-republicanos) fueron distribuidos entre las unidades del Arma de Caballería. Respecto a los medios sobre cadenas, fueron repartidos en unidades de infantería y a partir de 1943 (como consecuencia de la observación del desarrollo de los acontecimientos europeos) se agruparon en la recién constituida 1ª División Blindada. El parque sobre cadenas estaba compuesto por los carros ligeros Pz-I (de 84 a 93 ejemplares de procedencia alemana) y L-3/33 (de 60 a 90 de procedencia italiana) y por los carros medios T-26 (de entre 116 y 150 de origen republicano). Estos últimos eran los únicos merecedores de la designación de carro de combate y para comienzos de la Segunda Guerra Mundial estaban obsoletos y muy desgastados. Respecto a los BT-5 supervivientes, se desconoce su destino final. Ninguno fue incorporado al ejército español de posguerra, pero se especula con que se emplearon para reponer con sus componentes las torres de los T-26 operativos.
 
Para paliar estas carencias, se trató de poner en marcha distintos proyectos de modernización o de desarrollo de modelos propios (como el carro de combate Verdeja), pero sobretodo se trató de realizar compras en el exterior y el único país al que podían dirigirse era Alemania (por considerar que disponía de una mayor tecnología y capacidad industrial que Italia). El 15 de marzo de 1943, el gobierno español envió a Berlín una delegación de la Comisión Extraordinaria para Material de Guerra para negociar la adquisición  de material militar bajo la denominación de Programa Bär (Oso). Tras arduas negociaciones se llegó a un acuerdo en agosto de 1943 para la adquisición de un amplio lote de material militar y patentes que abarcaba desde aviones, navíos, artillería, munición, carros de combate, etc.
 
Sección de carros de combate Pz IV del Ejército Español durante unas maniobras.
Fuente: https://www.mve2gm.com
(https://ab2e41383d.clvaw-cdnwnd.com/497ff41bfacbf3a66e641b1deb3e2f3e/200004861-5583e5777e/10qgi1y.jpg) 
Es relevante destacar para el tema de este artículos, que entre los materiales entregados, y que más adelante detallaremos, se encontraban 20 carros de combate Panzer IV Ausf. H, Sd.Kfz.161/2 y 10 cañones de asalto Sturmgeschütz III Ausf. G (StuG III), Sd.Kfz. 142/1.
Vista frontal de Panzer IV Ausf. H en el Ejército Español.
Fuente: https://www.mve2gm.com
(https://ab2e41383d.clvaw-cdnwnd.com/497ff41bfacbf3a66e641b1deb3e2f3e/200004862-e14c2e3403/vehicadenasii02250001jp.jpg)

De la misma forma que la llegada a España del Panzer IV en diciembre de 1943 (con su cañón KwK 40 L/80 de 75 mm, su coraza de 80 mm, 25 t. de peso, 42 km/h y su motor Maybach HL 120 de 300 CV) supuso un significativo salto cualitativo, aunque no cuantitativo por su escaso número (se negociaron posteriores entregas de 33 y posteriormente otros 67 Pz IV que no pudieron prosperar por los desembarcos aliados en Francia) y pasaron a formar parte de la División Acorazada nº1, la entrega de los StuG III en 1944 (con un casco de Panzer III Ausf. M, un cañón Stuk 40 de 75 mm, 48 calibres de longitud y 24 t.) fue mucho menos trascendente. Estos blindados fueron asignados a la Escuela de Aplicación de Tiro  de Artillería en Carabanchel (Madrid) - EATA.

El concepto de cañón de asalto era novedoso para el ejército español y parece haber existido serias dudas sobre su doctrina de empleo. 
StuG III del Ejército Español participando en una parada militar.
Fuente: Españoles en la 2ª G.M.
(https://ab2e41383d.clvaw-cdnwnd.com/497ff41bfacbf3a66e641b1deb3e2f3e/200004803-906269256e/Sturmgesch%C3%BCtz%20III%20espa%C3%B1ol%205.jpg)

Entre 1944 y 1945, la Dirección General de Industria y Material como organismo dependiente del Ministerio del Ejercito promovió el desarrollo de distintos proyectos de artillería autopropulsada con piezas disponibles de 75 mm, 88 mm, 105 mm y 122 mm. De este modo pretendía actualizar la artillería española que era básicamente remolcada. Dicho motivo fue la razón por la que la EATA creó con estos vehículos una unidad experimental denominada "Batería de Asalto", que tenía por objeto de desarrollo de nuevos proyectos de artillería autopropulsada sobre chasis de blindados en servicio (como fue el caso previo del prototipo de artillería autopropulsada sobre el chasis del Carro de combate Verdeja o sobre el Carro de combate de infantería modelo 1937).
Prototipo de cañón contracarro autopropulsado de 45 mm construido por la SECN en 1939, sobre el chasis del Carro de combate de infantería de 1937.
Fuente: elgrancapitan.org
(http://i.imgur.com/S8YtEF1.jpg) 
Prototipo de Cañón autopropulsado de 75/40 sobre chasis del Carro de combate Verdeja.
Fuente: armedconflicts.com
(https://vcdns.valka.cz/imgproxy/www.valka.cz/attachments/796/thumbs/10.jpg@webp)

Durante el resto de la década de los años 40, los StuG III adolecieron sin una idea clara de su empleo. Este periodo discurrió entre desfiles de la "Victoria", maniobras o presentaciones, hasta que, a principios de los años 50, el Polígono de Experiencias del Ejército de Tierra de Carabanchel (aprovechando los conocimientos adquiridos con el prototipo ATP sobre el carro Verdeja) comenzó el diseño de un cañón autopropulsado sobre el chasis del cañón de asalto StuG III equipado con un Obús Reinosa de 105/26 mm R-43. Esta pieza era un obús de reciente incorporación (1943), fabricado en España por la Factoría Siderúrgica "La Naval" en Reinosa. El obús R-43 estaba inspirado en el obús alemán leichte Feld Haubitze 18 (leFH 18). Una batería de este arma había participado durante la Guerra Civil Española formando parte del contingente terrestre de la Legión Condor y una buena parte de su material pesado fue traspasado a las tropas nacionales tras su salida de España.

El modelo R-43 tenía un peso de 1.950 kg (en su versión remolcada) y podía disparar proyectiles rompedores modelo 1940 de 15 kg con un alcance máximo de 11.450 m.
 
Al parecer, la adaptación de este cañón tuvo dos configuraciones. En ambas versiones se eliminó la superestructura superior que cerraba la cámara de combate y fue sustituida por una casamata abierta en su parte superior y trasera, que protegía la pieza y su dotación. La diferencia estribaba en el sentido de la instalación del arma principal. 
Cañón autopropulsado Obús Reinosa 105/26 R-3 sobre StuG III (versión con cañón dispuesto a proa).
Fuente: Tanks rarities (el autor)

En la primera versión, el cañón y la casamata que se prolongaba hasta el comienzo de la cámara del motor,  apuntaban hacia el sentido de la marcha. Al igual que el cañón inicial del StuG III, el nuevo obús se orientaba señalando hacia la proa.
Boceto de Obús autopropulsado de 105 mm sobre StuG III. (versión I)
Fuente: Facebook.com (página Proyectos y prototipos españoles consultada 27/07/2025)
(https://scontent-mad2-1.xx.fbcdn.net/v/t1.6435-9/48395704_1914022945387351_4986466419454509056_n.jpg?stp=dst-jpg_p851x315_tt6&_nc_cat=110&ccb=1-7&_nc_sid=833d8c&_nc_ohc=Hf4v-hvWwB8Q7kNvwGmpLBh&_nc_oc=AdkFff-oyhKDAKysecg17Se7I08Mb1PNql-PHXQSulw3D5nF_Sjwx9XCvS72-TISKP0&_nc_zt=23&_nc_ht=scontent-mad2-1.xx&_nc_gid=CenUyOo5JKKKNEM6-PcaXw&oh=00_AfSlyuJJf6apSYNuL-ksDen8K3eD8sy8IoycW0SO-SIwOw&oe=68ADB52F)
Boceto de Obús autopropulsado de 105 mm sobre StuG III. (versión I), vista frontal y trasera.
Fuente: elgrancapitan.org
(http://i.imgur.com/HmLuaFG.jpg)

Sabemos que el obús instalado tenía un ángulo de disparo vertical de 45º y que el modelo definitivo presentaba una silueta aerodinámica que disminuía la posibilidad de ser alcanzado.
 
Cañón autopropulsado Obús Reinosa 105/26 R-3 sobre StuG III (versión con cañón dispuesto a popa).
Fuente: Tanks rarities (el autor)

La segunda versión presentaba una solución inversa a la primera. El cañón se disponía mirando a popa (en sentido inverso a la marcha del vehículo) y la casamata también ocupaba el espacio de la cámara de combate hasta la cámara del motor. Conforme a los bocetos conservados, también disponían de una ametralladora apuntando hacia proa, cubriendo el lado trasero de la casamata. Está disposición permitía equilibrar la distribución del peso y evitaba la sobrecarga en proa de la versión anterior.
Desconocemos el número y funciones de la dotación. El obús R-43 remolcado tenía una dotación de 7 miembros (jefe de pieza, artillero, cargador, proveedor, sirviente de cierre, artificiero y suplente de artificiero). Especulo que las reducidas dimensiones del vehículo permitirían una dotación de 5-6 miembros que asumirían varias funciones (conductor, jefe de carro y pieza, artillero y 2 proveedores/cargadores).
 
En este punto de la historia, la información disponible comienza a ser más difusa y un tanto confusa. Parece ser, que de ambas versiones, se trató de materializar el primer modelo, construyéndose un prototipo en la Escuela de Aplicación y Tiro de Artillería, sobre uno de los StuG III al que se instaló un obús ficticio de madera para la evaluación de su vialidad, aunque nunca se instaló un arma real. No han transcendido datos de esta prueba pero el proyecto quedó paralizado y el prototipo quedó aparcado en el Polígono de Experiencias donde se le perdió la pista. 
Cañón autopropulsado FlaK 36 L/56 de 88 mm sobre StuG III.
Fuente: Tanks rarities (el autor)
 
Los ingenieros españoles continuaron desarrollando proyectos para instalar armamento más potente sobre los cascos de los StuG III. El siguiente trabajo estudió la posibilidad de utilizar un cañón FlaK 36 L/56 de 88 mm. Se trataba de un cañón antiaéreo alemán, que también había demostrado una probada eficacia de fuego tenso en tierra, especialmente en su función anticarro. Se esperaba alcanzar una producción masiva y barata de este autopropulsado.

El Ejército Español de posguerra disponía de un importante número de estas piezas. La Legión Cóndor utilizó el FlaK 18 en un cantidad que oscilaba entre las 16 y 20 unidades (aunque otras fuentes la ascienden a 100 unidades), que posteriormente pasaron a manos españolas. Con el Programa Bär de 1943 se solicitaron 120 piezas, pero se entregaron 88 unidades de FlaK 36 (versión ampliada del FlaK 18 con mejoras específicas para el disparo a objetivos terrestres). Finalmente se produjo bajo licencia en la factoría de Trubia una versión local denominada FT-44, que aunaba cualidades de las versiones FlaK 18, 36 y 37, y alcanzó una producción de entre 226 - 250 unidades.

Este cañón antiaéreo y anticarro tenía un peso (versión remolcada) de 5.000 kg, podía dispara munición perforante, incendiaria y de alto poder explosivo con una cadencia de fuego de 15-20 disparos por minuto, a una distancia máxima de 10.600 (AA) y 15.000 (AT) y una velocidad de salida de 820-840 m/s.

Aunque muchas fuentes indican que este proyecto era un obús autopropulsado, en mi opinión se trata de un cazacarros similar a la familia Marder alemana, pues la instalación de este cañón de doble función dentro de una casamata fija dificulta en gran medida la realización del fuego antiaéreo. Finalmente el proyecto fue cancelado sin salir de las mesas de diseño.

Cañón autopropulsado 122/ 46 sobre StuG III.
Fuente: Tanks rarities (el autor)

 

Por último, y aprovechando la estructura de la casamata utilizada en el proyecto anterior, se estudió la posibilidad de instalar un cañón 122/46. Esta pieza era el cañón de campaña de 122 mm modelo 1931 (A-19) de origen soviético. A comienzos de la Operación Barbarroja, varios cientos de unidades de este arma cayeron en manos alemanas, pasando a denominarse K.390/1(r) 12,2 cm. Posteriormente 150 unidades llegaron a España como parte del material entregado por Alemania en el marco del Programa Bär. Finamente, este cañón causó tan buena sensación, que el Ejército Español ordenó la fabricación de 32 ejemplares más. Esta tarea fue llevada a cabo por la Fábrica de Armas Trubia sin licencia, planos o documentación técnica alguna.
Boceto de cañón autopropulsado 122/46 sobre StuG III. Vistas lateral, frontal y trasera.
Fuente: elgrancapitan.com
(http://i.imgur.com/mlgRXu2.jpg)

El 122/46 tenía un peso de 7.100 kg, un alcance de 20.000 m y podía disparar munición perforante, alto explosivo/fragmentación, antihormigón y químicas, con una frecuencia de 3-4 disparos por minuto.

Observando los bocetos encontrados, se aprecia que la instalación del arma se hizo apuntando a popa y heredando una ametralladora en la parte trasera de una casamata abierta de distinta configuración a la del primer proyecto.

Existe desacuerdo sobre la forma en la que terminó el proyecto. En algunas fuentes, los dos últimos trabajos fueron cancelados sin salir de las mesas de diseño, pero para otras, el proyecto del 122/46 fue el que llegó a ser construido como prototipo.

Finalmente, todos los trabajos para desarrollar artillería autopropulsada propia fueron cancelados. En parte por la preferencia española en utilizar artillería remolcada, en parte por la llegada del moderno y abundante material militar norteamericano tras la firma de los Pactos de Madrid de 1953 (acuerdos hispano-norteamericanos de colaboración económica-militar).

La llegada de la ayuda militar norteamericana supuso la baja de los vehículos de origen alemán por considerarlos obsoletos y difíciles de mantener por la falta de repuestos. 

La unidad de StuG III fue disuelta en 1954 y en 1965, un lote de 6 StuG III junto con 17 Pz IV fue vendido a Siria. Posteriormente, en 1967 fueron destruidos en los Altos del Golán durante la Guerra de los Seis Días, conservándose un ejemplar de Pz IV en el Museo de Latrún.

Como colofón a todas estas conversiones españolas sobre StuG III, en 1970 se creó en la Fábrica Nacional de la Marañosa un lanzacohetes balístico experimental autopropulsado para cohetes G1 de 381 mm, con media tonelada de peso y un alcance de 23 km.
Lanzacohetes experimental sobre StuG III.
Fuente: https://www.mve2gm.com
(https://ab2e41383d.clvaw-cdnwnd.com/497ff41bfacbf3a66e641b1deb3e2f3e/200004860-0d4900e427/stug%20III%20%207%20experimental%202.jpg) 

Cómo indicamos, sólo se fabricó un prototipo de artillería autopropulsada y se perdió la pista de su destino, pero tras la baja de los blindados de origen germano, se han conservado cuatro ejemplares de StuG III expuestos en acuartelamientos y museos. Uno en el PCMASA 2 de Segovia (Parque y Centro de Mantenimiento de Sistemas Acorazados Nº 2), otro en la Base "San Jorge" de Zaragoza, un tercero restaurado y aparentemente operativo en el Museo militar de Cartagena (Murcia) y el último se encuentra en el MUMA (Museo de Medios Acorazados) de la Base "El Goloso" en Madrid.
 
Características:


ATP Obús Reinosa 105/26 sobre StuG (vers. I/II)

ATP FlaK 36 de 88 mm sobre StuG

ATP Cañón 122/46 sobre StuG

Dimensiones (LWH) :

(estimadas)

6,60x2,95x¿2,24? (I)

¿5,60?x2,95x¿2,48?(II)

¿6,0?x2,95x¿2,73?

¿6,0?x2,95x¿2,92?

Peso estimado:

23.900 kg (StuG III) ¿?

23.900 kg (StuG III) ¿?

23.900 kg (StuG III) ¿?

Personal:

¿5-6?

¿5-6?

¿5-6?

Propulsión:

Maybach HL 120 TRM, 12 cil. en V, 300 CV, a 3000 rpm.

Maybach HL 120 TRM, 12 cil. en V, 300 CV, a 3000 rpm.

Maybach HL 120 TRM, 12 cil. en V, 300 CV, a 3000 rpm.

Velocidad máxima en  carretera:

¿40 km/h?

¿40 km/h?

¿40 km/h?

Armamento:

Obús Reinosa 105/26 R-3 + 1xam. ¿tipo?

FlaK 36 de 88 mm + 1xam. ¿tipo?

Cañón 122/46 + 1xam. ¿tipo?

Blindaje:

¿?

¿?

¿?

Construido:

¿1 prototipo?

Fase de proyecto

¿1 prototipo?


 


Fiat -Ansaldo CV. 33/35 rearmado con Breda M-35 de 20 mm


Fiat-Ansaldo CV. 33/35 rearmado con Breda M-35 de 20 mm. 
Conversiones durante la Guerra Civil Española



Fiat-Ansaldo CV. 33/35 rearmado con Breda M-35 de 20 mm.
Fuente: World of armor.
( https://picasaweb.google.com/107511831500529535289/WoA2#5811143095310817666 )

El Fiat-Ansaldo CV. 33/35 Breda 20 mm  fue un blindado experimental fabricado en 1937 durante la Guerra Civil Española. Este diseño fue un intento de dotar a un ejemplar de Fiat-Ansaldo C.V. 33/35 de un cañón automático/ametralladora antiaérea Breda M-35 de 20/65 (20 mm) para contrarrestar la superioridad de los blindados soviéticos recibidos por el bando republicano (T-26 y BT-5). Hasta el momento  los tanques recibidos por el bando nacional por parte de Alemania e Italia (Panzer I y Fiat CV. 33/35) estaban en franca inferioridad, por eso se estudió dotar al modelo italiano (y luego al alemán) de un arma lo suficientemente ligera y reducida como para proveerle de capacidad anticarro útil frente a los blindados de origen soviético. Llegó a fabricarse un prototipo y fue desestimando tras la pruebas de campo por otras soluciones más pragmáticas.

Al comienzo de la Guerra Civil Española, el material blindado disponible en ambos bandos era escaso y anticuado El conjunto de blindados existentes era cercano a los 60 ejemplares (según Jose María Manrique García y Lucas Molina Franco), otros autores lo elevan a 74. El grueso provenía de la Guerra del Rif de 1921, que a su vez eran diseños de la Primera Guerra Mundial. Este era el caso del Renault FT-17 y del Carro de asalto "Schneider M16". 
Renault FT-17
Renault FT-17, Marruecos.1925.
Fuente: Modelismo militar e historia.
( https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGKvfTpwkPvfm8CUTenMn1sGjqYwmsnDktplnBW0ExA351ogqNlpW1GLcMyDc8pfMfoY6JqzlXKhLSOMiosRQXC3Gq4smf7_rXpA_IAn1IIOnM-BRWvLqVzzSsY6nNvGqCdz_e19EQkr4/s1600/img0001dr.jpg )

Carro de asalto "Schneider M16"
 Carro de asalto "Schneider M16".
Fuente: Forum World of tanks.
( https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgJ5gQDyr2nKcsiJTjaK1iggXKfPp35F6ArEvxc62-oe4eYXvkdJ7ObgP0zAE8FhJ1tF-Qc8MTD-0AyJXNxrn9FEWg5ug6D9bPY6aq0ROxTMozUU4bXI07hwIIRo3X2swlvy6BPuEL7Mx3I/s1600/escanear00012dy.jpg )

A estos modelos se sumaron los fabricados por la incipiente industria española de blindados. El tanque ligero "Trubia A4", que era una versión nacional y mejorada del citado Renault FT-17, del que se fabricaron sólo cuatro ejemplares, ante el desinterés del gobierno de la República. Por el contrario, un modelo que recibió más atención fue el "Carro blindado Bilbao Mod. 1932". Se trató de un blindado sobre ruedas diseñado para cumplir misiones policiales. Se produjeron cerca de 40 ejemplares y se destinaron a las distintas comandancias de la Guardia de Asalto (cuerpo policial creado y promocionado por la República Española) y a unidades de caballería.
Trubia-A4
Carro de combate ligero Trubia A4.
Fuente: Tanques y blindados. Historia del carro de combate.
( https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivEriJxU_XHQOIlrbvxVR46mCh1ufdPevbLDYFeMCrzJKt2ovutvji6vju5ZKBTKz3pMlPjVhRVINWJtd3eL84Q9hFRyPE6LRSzd74mhnCiUB1Cm9LKrUxBxPx3yOL5CpJWU1tPUsliBQ/s640/Trubia_lamina.jpg )
Carro blindado Bilbao Mod. 1932
Carro blindado Bilbao Mod. 1932, asignado a la Guardia de Asalto.
Fuente: Tanks encyclopedia.
( http://www.tanks-encyclopedia.com/wp-content/uploads/2017/07/Bilbao-Modello32.jpg )

Para terminar con este panorama inicial, no debemos olvidarnos de los cuatro ejemplares del camión blindado "Ferrol". Vehículo de circunstancias fabricado por el Parque de artillería del Regimiento de Artillería de Costa nº 2. También de los 15 a 18 ejemplares del Tractor/tanque ligero "Landesa".
Camión blindado Ferrol
Camión blindado Ferrol, 1936.
Fuente: Flickr.
( https://live.staticflickr.com/6110/6269856287_74dcdd7955_b.jpg )
Tractor / Tanque ligero Landesa
Tractor / tanque ligero Landesa. Por Davod Bocquelet.
Fuente: Tanks encyclopedia.
( http://www.tanks-encyclopedia.com/wp-content/uploads/2018/11/Trubia_Landesa.png )
El panorama general presentaba unos vehículos blindados obsoletos, escasos y de nulo o muy reducido valor combativo. Rápidamente fue obvio para los estados mayores de ambos bandos la gran debilidad que padecían en materia de fuerzas blindadas (especialmente para el bando nacional que a penas contaba con 10 vehículos) y tomaron medidas a corto plazo para paliar esta carencia hasta dar con soluciones más duraderas.

En un primer momento se optó por la fabricación de blindados de circunstancias añadiendo planchas metálicas a toda una serie de vehículos a ruedas y tractores con cadenas. Este tipo de adaptaciones fueron más numerosas en el bando republicano, ya que contaba con las principales áreas industriales del país. Se trató de una amplia colección de vehículos blindados de urgencia con una valor de combate casi nulo, conocidos popularmente como "Tiznaos" por el aspecto sucio de su blindaje, pero cuya originalidad y variedad les hace un interesante objeto de estudio.

Al no disponer de un tejido industrial fuerte, ni gran tradición en la fabricación de blindados, se optó por conseguirlos en el exterior. El bando nacional se dirigió a las potencias fascistas del momento (Alemania e Italia) en busca de apoyo, que se tradujo en el envío de material aéreo, de un cuerpo de voluntarios que formaría la "legión Condor" y el CTV italiano y de material militar como tanques ligeros Panzer I y CV-33/35 respectivamente. El bando republicano hizo lo propio. Como la "Política de no-intervención" vedaba a los contendientes los mercados de armamento de las democracias occidentales, los republicanos recibieron el apoyo de la Unión Soviética en forma de asesores y de material aéreo y terrestre, entre el que se encontraban los modernos blindados T-26 y BT-5 y otros blindados sobre ruedas.

La Italia de Mussolini envió 155 tanques CV 33/35 durante todo el conflicto. La denominación de estos vehículos fue modificada y ha dado lugar a confusión. Originalmente se designó a este vehículo como Fiat-Ansaldo Carro Veloce (CV-33) o (CV-35) dependiendo del año del modelo. En 1938, cambiaron las denominaciones de los vehículos blindados del Regio Esercito. Los CV-33 y 35 pasaron a ser (L-3/33) y (L-3/55), como indicativo de carros ligeros de 3 toneladas del año 1933 y 1935 respectivamente. Esta confusión de nombres se extenderá a la denominación del modelo analizado en este artículo. Será nombrado como (Fiat CV.33/35 "Breda"), (CV.35 "Breda"), (L3/35 con cañón Breda de 20 mm), (Carro Veloce CV-3/35 "Breda"), (L3/35 Breda 20/65), etc.
Fiat-Ansaldo CV. 33/35 rearmado con Breda M-35 de 20 mm
Fiat-Ansaldo CV. 33/35 rearmado con Breda M-35 de 20 mm.
Fuente: Tanks encyclopedia.
(  http://www.tanks-encyclopedia.com/wp-content/uploads/2019/01/CV35-1.png)



El primer envío de cinco tanques ligeros C.V. 33/35, con su equipo mecánico y sus tripulantes más cinco tanquetas Fiat-ansaldo cv33, llegó a España el 26 de agosto de 1936 (según Lucas Molina Franco, otras fuentes lo retrasan al día 28) en el vapor "Anienne" al puerto de Vigo. Con estos vehículos se formó una primera sección blindada, que tras recibir un periodo de entrenamiento en Valladolid, fue enviada a combatir a Bilbao y San Sebastian el mes de septiembre. Durante todo el conflicto peninsular 

El 22 de septiembre llegó un segundo envío al puerto de Vigo en el "Cittá de Bengasi" con diez nuevos tanques, tres de ellos lanzallamas. Junto a ellos venían material de repuesto, un nuevo equipo técnico, 38 cañones de acompañamiento 65/17, así como equipos de radio y transportes. 
Fiat-Ansaldo C.V. 33/35
Fiat-Ansaldo C.V. 33/35.  Carro nº 6, de la  1ª compañía del "Ragrguppamento Reparti Spezializati" (J.L. Caeiro).
Fuente: Blindados italianos en el ejército de Franco. (1936-1939). Por Lucas Molina Franco y José Mª Manrique García.
Con todo este material más los cinco tanques previos se constituyó el Raggruppamento Italo-spagnolo di carri e artigleria (Agrupación italo-española de carros y artillería). Los Tanques de la unidad se agruparon en una compañía de tres secciones y un pelotón de tanques lanzallamas y los cañones en ocho baterías de acompañamiento y dos secciones contracarro.

Mientras tanto, el 4 de octubre llegaron los primeros tanques T-26 soviéticos para las filas del bando republicano y el 7 de octubre lo hicieron los primeros Panzer I alemanes para el bando nacional. 

El 21 de octubre, la compañía de Fiat-Ansaldo CV 33/35 participó de forma destacada en la toma de la línea fortificada de Navalcarnero (Madrid), donde se ganó el título de Compañía de carros Navalcarnero".

Ocho días más tarde, el 29 de octubre, se produjo el primer encuentro entre tanques italianos y soviéticos en la localidad de Seseña. 

La columna "Monasterio" tenía órdenes de ocupar Valdemoro y contaba con el apoyo de el I Grupo de cañones de acompañamiento de 65/17 y la citada Compañía de carros "Navalcarnero". Las fuerzas republicanas habían organizado un contraataque sobre el flanco de las fuerzas nacionales, con el apoyo destacado de  una compañía de tanques soviético T-26B. Las tripulaciones eran rusas, ya que la premura del ataque no había permitido instruir a tiempo a las dotaciones españolas. Su misión era la ruptura del frente nacional en Seseña.

El contraataque republicano sorprendió a las fuerzas nacionales. Los blindados soviéticos demostraron la superioridad de su cañón de 45 milímetros ante la inutilidad del fuego de las ametralladoras de 8 mm de los tanque italianos, lo que les permitió destruir varios tanques italianos (de 3 a 4), no obstante la falta de acompañamiento de infantería republicana y la decidida actuación de las piezas de artillería de 65/17 supuso la destrucción de tres T-26B y la retirada del resto.
T-26 destruido en Seseña
T26 destruido en Seseña (Foto Pepe Cholela)
Fuente: toledogce.blogspot.com
( https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhNgqjEu824PPs9QmUKlr0FcGrQXfAF-muUQjiJm1VklIBHmz4cHwSVggiCqMyNjwc-jxVEs2ECLjEnMCDcDtlJNZhBmpasDINrO4xXRtLu5O2sXcGG-KhJq8iMz8TpCHl1LKtOGHk_rV4/s640/Sesen%25CC%2583a.+Pepe+Cholela.jpg )
Este primer encuentro con los blindados soviéticos fue un serio aviso para los mandos del bando nacional. La conclusión de este choque, que coincidió con otros encuentros posteriores, fue la clara inferioridad de los tanques disponibles en el bando nacional frente al material blindado de procedencia soviética.

El alto mando nacional primero intentó la adquisición de modelos blindados más potentes y con mayor capacidad antitanque, pero pronto desistieron ante el desinterés de italianos y germanos de su ministrar mejores blindados.

El siguiente paso fue estudiar la posibilidad de potenciar los blindados Fiat-Ansaldo C.V. 33/35 disponibles. El teniente coronel Ayuela recibió el encargo de comenzar a estudiar la instalación de una arma con una capacidad de  penetración suficientemente y a una distancia razonable como para poder combatir a cualquier blindado en servicio en el bando republicano. Por otro lado, fuentes italianas le atribuyen la conversión a técnicos del CTV italiano en algún momento entre finales de 1937 e inicios de 1938.

Como el espacio disponible dentro de estos blindados italianos era muy reducido se optó por un arma de 20 mm. En un primer momento se barajó la posibilidad de utilizar el cañón Flack 30 y Breda Modelo 1935, ambos de 20 mm, con munición perforante de 147 gramos que podía atravesar 40 mm a 250 m con un ángulo de 90º (más que suficiente para los 15 mm de blindaje de un T-26). Finalmente se seleccionó el modelo Breda ya que el cañón Flack 30 tenía mayor retroceso y el modelo italiano realizaba su recarga a gas, contaba con menos piezas móviles lo que facilitaba su mantenimiento y su encaje era más fácil en el reducido espacio de un C.V 33/35.


Planos originales del Fiat-Ansaldo CV. 33/35 Breda 20 mm 
Fuente: Blindados italianos en el ejército de Franco. (1936-1939). Por Lucas Molina Franco y José Mª Manrique García
Los trabajos de diseño comenzaron a inicios del verano de 1937. Los planos se terminaron a mediados de agosto del mismo año. Las modificaciones propuestas, básicamente se limitaban a las sustitución las dos ametralladoras Fiat 35 de 8 mm por el cañón automático Breda M35 de 20 mm en la posición de disparo izquierda. Se instaló una superestructura adelantada frontal protegiendo al cañón que terminaba en un mantelete frontal ligeramente curvo. Fuera de estas, apenas se realizaron otras modificaciones sustanciales.

Antes de comenzar la fase de producción las autoridades nacionales solicitaron al CTV (Corpo Truppe Volontarie) la cesión de un blindado Fiat- Ansaldo y un cañón Breda de 20 mm para la construcción de un prototipo. Casi de inmediato, los italianos suministraron un CV 35 IIº tipo, con chasis número 2694. 

Se supone que los trabajos de conversión se llevaron a cabo en la fábrica de Armas de Sevilla, puesto que había sido el principal núcleo industrial en poder del bando nacional hasta la caída de Bilbao en junio de 1937, y centro de reparaciones y recolección de todos los blindados propios o capturados por las tropas nacionales. Los trabajos se llevaron a cabo por técnicos españoles, aunque según fuentes italianas, estos contaron la colaboración de personal artillero y oficiales técnicos italianos. En mi opinión, las aportaciones italianas debieron ser una realidad, debido a su mayor conocimiento técnico de un blindado propio y a la presencia de personal italiano en las dos únicas fotografías conservadas de este vehículo y la apreciación en su costado de dos marcas tácticas italianas (dos paralelogramos inclinados hacia delante perfilados en blanco) que no fueron comunes en la Guerra Civil Española. 
Vista del prototipo de  Fiat-Ansaldo CV. 33/35 Breda 20 mm.Fuente: Tanks encyclopedia.
( https://i.imgur.com/HeoI5kO.png )


Marcas tácticas italianas.
Fuente: Blindados italianos en el ejército de Franco. (1936-1939). Por Lucas Molina Franco y José Mª Manrique García
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Las prestaciones del nuevo vehículo parecían prometedoras, por lo que incluso antes de terminar los trabajos de conversión, el Cuartel General de Franco solicitó el 10 de agosto a la delegación italiana 40 tanques Fiat-Ansaldo C.V. 35 para su dotación con el cañón automático Breda de 20 mm. El propio Franco decidió dejar en suspenso esta orden de adquisición, ya que el general Joaquín García Pallasar había recomendado realizar las mismas modificaciones en el Panzer I alemán ("Negrillo") y evaluarlos conjuntamente antes de realizar cualquier adquisición. Acto seguido, solicitó a la delegación alemana la cesión de un ejemplar de Panzer I.
Panzer I Breda
Panzer I Breda.
Fuente: Fuente: Tanks encyclopedia.
( http://www.tanks-encyclopedia.com/wp-content/uploads/2017/10/Carro-Breda.png )
El 2 de septiembre, el citado García Pallasar comunicó al jefe del Estado Mayor del Generalísimo la pronta finalización de los trabajos del prototipo, por si Franco estaba interesado en conocerlo. Como Franco tenía verdadero interés en conocer las cualidades de este vehículo, ordenó su traslado a Burgos. 
Segunda imagen original del Fiat-Ansaldo CV. 33/35 Breda 20 mm 
Fuente: Blindados italianos en el ejército de Franco. (1936-1939). Por Lucas Molina Franco y José Mª Manrique García
A finales del mes de septiembre, ambos prototipos estaban listos y se ordenó su traslado a Bilbao para realizar las pruebas conjuntas. Ambos modelos demostraron tener cualidades similares, pero el prototipo germano demostró ser ligeramente superior por tener el arma instalada en una torreta, con la consiguiente movilidad para la misma y por disponer de algo más de espacio interior que el modelo italiano. Como consecuencia se rechazó el prototipo italiano y se fabricaron otros tres ejemplares del ganador Panzer I Breda en la Fábrica de Armas de Sevilla. 

Pero a esas alturas del conflicto la creciente disponibilidad de los blindados capturados al bando republicano (gracias a destacamentos especializados en la movilización y captura del T-26) hizo innecesaria la continuación de ambos proyectos de rearmado basados en el cañón Breda de 20 mm.

T-26
T-26 en la Guerra Civil Española. Bando republicano y nacional.
Fuente: Pinterest.
( http://www.bestpapermodels.com/en/paper-model-1-87-ho-t-26-model-1935.html )
La historia del prototipo italiano no finalizó sin más. Un poco antes de salir perdedor de las pruebas conjuntas, el 1 de septiembre, los italianos solicitaron la devolución del material entregado (tanque y cañón), quizás conscientes de la inferioridad de su modelo sobre el germano. Tras su devolución, entre finales de septiembre y octubre, el prototipo fue asignado al Reggruppmaneto Carristi, donde se le sometió a nuevas pruebas de evaluación. Los resultados recalcaron tres aspectos negativos: la falta de espacio para el artillero/comandante, la reducida visibilidad del conductor sobre el lado izquierdo del vehículo (que ya de por si era mala en el CV 35) y el desequilibro sobre el lado izquierdo que provocaban los 200 kg de peso extra del cañón Breda. 

Con estos datos, los italianos decidieron no incorporar este blindados a sus filas y a partir de este punto se desconoce el destino final del  Fiat CV. 35 "Breda".

Irónicamente, los italianos volverán a adaptar amas de 20 mm a sus Carro Veloce, aunque en esta ocasión sin conexión aparente . En 1941, en el Norte de África, acuciados por la pobre capacidad antitanque de sus carros L3/35,  los italianos decidieron hacer una conversión de campo sobre varios ejemplares. Originalmente instalaron sobre el exterior del carro un rifle anticarro Solothurn S-18/1000 de 20 mm, posteriormente se trasladó al interior del casco en una ubicación similar a la de CV. 35 Breda. Solo que el arma suiza tenía una capacidad de penetración de 18 mm de blindaje a los 300 metros y tenía más retroceso. Esta conversión recibió el nombre de L3/35cc (controcarro).
L3/35cc
L3/35cc con Solothurn de 20 mm.
Fuente: B
litzkriegsh.
( https://blitzkriegsh.files.wordpress.com/2018/08/osprey-nv-191-plate-c.gif?w=840)

¿Tiene alguno más datos sobre este modelo?. ¿Os atrevéis a especular como sería su desempeño en combate con tan pocos datos?. Espero vuestras opiniones.

Características:

Dimensiones (LWH) estimadas de 3,17  x 1,4  x 1,3 m
Peso total, listo para la batalla. de  3,6 toneladas 
Personal 2 (conductor y comandante/artillero)
Propulsión motor Fiat SPA CV 1 6 cil., 38 CV
Velocidad aprox. 40 km / h 
Armamento 1 cañón automático Breda M-35 de 20/65 (20 mm).
Blindaje de 5 a 10 mm 
Distancia 120 km
Construido 1 prototipo


Fuentes: